el 24 de marzo de 1999 las fuerzas "aliadas" bajo el nombre de la OTAN entran en el territorio de la difunta Yugoslavia bajo la excusa de un genocidio de 150.000 civiles kosovares . Al finalizar la guerra , la organización independiente amnistía internacional (A.I) anuncia que el supuesto genocidio no habia sido de las dimensiones argumentadas por la OTAN sino que se trataba de 1.500 muertes muchas de las cuales fueron causa de juicios a terroristas separatistas similares a los que se celebran en los EE.UU.
con mas de 15.000 ataques ,la OTAN bombardeo escuelas, hospitales,puentes,estaciones de abastecimiento de combustible ,infraestructura gubernamental ,etc.
Miles murieron y fueron heridos, inclusive pasajeros viajando en trenes y autobuses de transporte público y trabajadores en estaciones de televisión y de tele transmisión. También fueron bombardeados vecindarios civiles, más en Serbia que en Kosovo.
Gran parte de la infraestructura social e industrial que se estableciera luego de la Segunda Guerra Mundial está en ruinas. El río Danubio, vital línea de vida para una gran región de la Europa Central, está intransitable. En Serbia, los más básicos requisitos de toda civilización moderna—electricidad, agua, salubridad—fueron totalmente bombardeados.
A manera de justificación, la OTAN y los medios de prensa argumentaban que la agresión contra Yugoslavia era un esfuerzo humanitario para frenar la represión de los albaneses en Kosovo. El carácter imperioso y cínico de la campaña propagandista que acompañó al bombardeo refleja, a su propia manera, las contradicciones transparentes de los argumentos de la OTAN. La burda comparación entre el presidente yugoslavo Milosevic y el demonio, los informes contradictorios sobre las masacres llevadas a cabo por los serbios y sobre el número de kosovares muertos, las incesantes alegaciones de genocidio y la ametralla de imágenes de televisión de refugiados sufridos tienen un propósito: cansar, acostumbrar e intimidar al público, no convencer por medio del razonamiento lógico. Los políticos y comentaristas del status quo declaran: “¡El que se oponga a la OTAN apoya el destierro forzado y el genocidio de los albaneses !”
la comparación con el olocausto nazi es engañadora e históricamente falsa. El holocausto consistió en la detención de millones de judíos a través de toda la Europa bajo el control nazi. Estos fueron transportados a campos de concentración, verdaderas fábricas de genocidio.
Los nazis asesinaron a seis millones de judíos indefensos. Esto ofrece un contraste a las 1.500 que fueron muertas en Kosovo.
Tenemos que hacerle hincapié a otro punto acerca del contexto de la violencia en Kosovo. Comenzó ésta en 1998 con el estallido de la guerra civil entre el Ejército de Liberación de Kosovo (UCK)—movimiento nacionalista y separatista albanés—por una parte y el gobierno yugoslavo, que buscaba mantener control de la provincia, por la otra.
El Comité Internacional de la Cuarta Internacional se opone a todo chauvinismo nacionalista. No tenemos la menor simpatía por el nacionalismo reaccionario del régimen en Belgrado. Pero es una falsificación grosera de la realidad política alegar que el año de violencia sectaria que precedió a la ofensiva de OTAN fue obra exclusiva de los serbios.
La hipocresía que la OTAN ha mostrado al pintarse de defensora de la minoría étnica albanokosovar contra la represión Serbia no tiene nombre. Tomemos en cuenta a los países miembros de la OTAN que han respaldado y puesto en práctica campañas de “limpieza étnica” mucho más extensas.
Al analizar las acusaciones de “limpieza étnica”, hay que recordar que los grandes poderes del mundo, durante más de una ocasión, se han referido a los conflictos étnicos como pretexto de intervención imperialista, creando situaciones desastrosas. Uno de los episodios más horripilantes del Siglo XX ocurrió en 1947 cuando Gran Bretaña, refiriéndose a los conflictos entre hindúes y musulmanes en la India, estableció el estado separatista de Pakistán. La violencia que siguió dicha partición resultó en un millón de muertos y creó 12 millones de refugiados.
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